Cómo funciona la calefacción y el agua caliente en autocaravana

15 de Enero de 2021

El mundo camper resulta apasionante y no vamos a negar que cada vez está más de moda. Llega hasta tal punto el alcance de este universo que cada vez son más las localidades que habilitan áreas de pernocta y vaciado de aguas. Por supuesto, si eres nuevo en esto de tener autocaravana tendrás numerosas dudas y querrás atesorar todos los consejos posibles. En estos meses invernales puede que una de las dudas que te asalten sea cómo funciona la calefacción y el agua caliente en autocaravana.



Pues bien, las autocaravanas cuentan con sistemas de calefacción y agua caliente que requieren de una instalación y mantenimiento – a diferencia de las furgonetas camper que pueden llevar o no calefacción y que, en muchos casos, solo cuentan con estufas de gas para camper -. Para instalarlo, se requiere de un permiso que expide el instalador así como de la obra. En el caso de que se quiera realizar por cuenta propia debe manifestarse en la licencia de homologación.



¿Necesitas calefacción y agua caliente en tu autocaravana?



Antes de entrar en materia debes hacerte esta pregunta. Al fin y al cabo no todos los viajeros tienen el mismo perfil. Por ejemplo, si resides en Lanzarote no necesitarás ni agua caliente ni calefacción en tu autocaravana ya que la temperatura no desciende por debajo de los 20º durante todo el año. Además no harás viajes largos ya que el recorrido queda limitado por el territorio insular.



Sin embargo, si tienes la intención de viajar por toda la Comunidad Valenciana o el resto de la península en los meses de invierno, necesitarás un sistema de calefacción y agua caliente. También requerirás de este en el caso de que hayas programado un gran viaje por Europa - ¿Qué tal llegar hasta el punto más septentrional del continente llegando hasta Nordkapp? -. En ambos casos, necesitarás instalación de calefacción como mínimo.



¿Cómo funciona el sistema de calefacción y agua caliente en una autocaravana?



Pues la respuesta es bastante sencilla; exactamente igual que en el caso de que adquieras una calefacción y agua caliente para tu hogar. No existen grandes diferencias y, de hecho, se pueden encontrar los mismos tipos; de gas natural, de gas licuado (propano, butano…) y de gasóleo. A diferencia de las camper, las autocaravanas son más espaciosas por lo que requieren un mayor nivel de almacenaje de energía. Veamos cómo funcionan las diferentes opciones:




  • Calefacción de gasóleo: En el caso de la calefacción de gasóleo nos encontramos con que funciona de dos maneras; o bien, se conecta al motor principal y se alimenta del aceite del depósito, o bien, por medio de un generador.  Esta es una de las opciones más populares ya que no son pocos los viajeros a los que no les cautiva la idea de tener que recurrir al gas butano o al gas natural por una cuestión de seguridad -aunque si es un profesional quién lo instala y enseña el manejo, no deberías tener ningún problema. Recuerda contar con especialistas a la hora de instalar una calefacción en una autocaravana para evitar accidentes-.

  • Calefacción de gas natural: Por su parte, la calefacción de gas natural es otra de las más comunes y se requiere de una instalación afín así como de un depósito. Muchos usuarios son reacios a este tipo de sistema de agua caliente y calefacción aunque lo cierto es que es uno de los más efectivos para calentar una autocaravana -es el mismo con el que se calientan infinidad de hogares españoles-.

  • Calefacción de gas licuado: Es la clásica calefacción de butano que había en casa de nuestros padres o abuelos. Se trata de una alternativa en la que se debe encender el calentador cada vez que necesites agua caliente. El gas propano es otra alternativa. En ambos casos  suele estar situado en uno de los costados de la furgoneta.